El
Asesoramiento filosófico se distingue de otras variables de
asesoramiento como pueden ser las psicoterapias, porque emplea una
metodología estríctamente filosófica. Pero, además, el asesor
filosófico
asume
una postura clave al no remitirse a modelos médicos ni psicológicos.
No se habla en términos de enfermedad o patologías. En el caso, en
que se observara una situación fuera de control se lo invita al
consultante a asistir a una evaluación médica correspondiente.
¿ En qué consiste la Consultoría o
Asesoramiento Filosófico ?
El eje primordial de esta actividad es siempre el
Diálogo. Un diálogo similar a la Mayéutica Socrática. Se intenta
encontrar diferentes opciones que quizás el consultante no había
tenido en cuenta anteriormente.
La interacción libre y espontanea permite dejar
afuera sin excepción prejuicios, consejos, reclamos por parte del
asesor. Este, debe saber actuar de un modo tal que pueda realmente
clarificar la situación por la que atraviesa quien consulta. Sus
planteos deben ser claros, concisos, breves. Y deben conducir al
asesorado al encuentro con sus propias conclusiones y respuestas.
¿
A quiénes presta servicio ?
La Práctica señala que se puede consultar por
varios motivos. Pero, hoy más que nunca se llega a una consulta de
este tipo porque las personas desean conocerse mucho mejor. A veces,
frente a la desorientación del sentido existencial de la vida, el
atravesar una crisis de identidad, los diferentes cambios en las
edades de la vida, etc.
Lo importante es que se logre un diálogo fluido,
en el que se manifieste un concreto proceso de feed-back Esto
permite al consultante beneficiarse y retomar nuevamente el hilo
conductor de sus vidas. No se habla ni de sóntomas ni de
tratamientos. No se intenta, entonces, que se repitan varias veces
las visitas de consulta. A veces, sólo basta con un encuentro en el
que el orientador puede auxiliar también ofreciendo material de
lectura y análisis.
Al igual que cualquier encuentro dialogal muestra
diferentes fases y rostros que devienen con las necesidades
respectivas de cada circunstancia personal.
El asesoramiento filosófico tiene su origen en
1981, un filósofo alemán, Gerd B. Achenbach, abrió la primera
consulta. Pero, en realidad, la filosofía en su vertiente práctiva
estuvo desde siempre.
Ya que los filósofos antiguos buscaban mejorar la
calidad de vida de sus discípulos. Desde los Siete sabios como por
ejemplo Tales de Mileto , pasando por Sócrates, los Sofistas, Platón,
Aristóteles, los Pos-aristotélicos se intentaba un auto-cuidado y
auto-conocimiento para poder ayudar a los demás en su auto-conocimiento
y auto-cuidado.
La dimensión terapéutica siempre latió dentro de
la filosofía. Sócrates fue tenido en cuenta como el primer cuidador
del alma, quien toma la famosa frase de los sabios Conócete a ti
mismo y la moldea a su método y sabiduría.