Sólo envejece como es
debido quien acepta interiormente el envejecimiento.
Quien no tiene el
espíritu de su edad, tiene todos sus defectos.
La persona madura sabe
como precaverse mejor contra las desgracias, en la juventud sólo
soportarla.
La edad madura tiene la
serenidad del que, rompiendo las cadenas que llevó durante mucho tiempo,
disfruta en lo sucesivo de la libertad de sus movimientos.
Especialmente
importante, es la superación de la envidia contra los más jóvenes, del
resentimiento contra lo históricamente nuevo, de la alegría ante el mal
por los defectos y fracasos de lo actual. Entonces, sólo así, surge la
imagen vital del hombre viejo, expresada por su valor, la del hombre
Sabio.
El adulto mayor sabio,
es el que sabe del final y lo acepta. Muestra disposición sincera a lo
que tiene que suceder. Supera la angustia, tiene el afan de Paladear, de
darse prisa con el residuo que todavía se puede vivir. En la figura de
Sócrates antes de morir se ejemplifica lo anteriormente expuesto.
Comienza a distinguir
lo Auténtico de lo Inauténtico.
Aprecia que su
sabiduría es algo diferente de la inteligencia . Es la luz sobre la vida.
A pesar de su
dependencia, en ciertas ocasiones, de los demás, tiene en claro que
seguirá con la tarea de su vida.
A pesar de la amenaza
constante, su experiencia y distancia de la vida le enseñan a comprender
a los demás, y a concederles su valor.
Rescata como importante
el Humor pero si en cambio opta por la terquedad, la crítica es su
actitud, puede llegar a desesperar a quienes lo rodean.
En épocas primitivas,
se los consideraba un peligro, se los asesinaba. Hoy...
Es el que entiende lo
que es realmente la vida, en general, su fragilidad, su soledad, pero
también es el que sabe a ciencia cierta, que existe solidaridad entre
los hombres.
Es el que participa en
la resolución de su problema vital.
Sabe que no sólo tiene
que exigir de los demás, sino que también tiene que actuar por sí mismo,
en la medida de sus posibilidades.
Hay diferentes
ancianos, los astutos, que no son sabios, sino en cambio, aquellos que
manejan la vida ajena...
Otros son una bendición,
un Regalo de la vida. Mi Abuela. Quizás vuestros familiares...
Un remanso, para no
dejarnos vencer. Reconociendo que ellos, han trabajado toda una vida,
han amado, han sufrido, en su rostro estan las huellas, en sus manos y
su actitud.
Aprender de la vida que
es preferible perdonar y no tener siempre la razón.
Tener paciencia antes
que violentarnos ante lo irremediable.
Reconocer que las
profundidades de la vida están en el silencio y no en el bullicio sin
sentido.
Es sabio aquel anciano
que acepta su vida, en su fase de descenso.
Es aquel tal vez, que
tuvo presente, en su juventud, que también llegaría a la vejez.
Obviamente, quien no lo
acepta sufre hasta el fin de sus días.
Aristóteles ( S.IVac.)
señalaba que el contacto con un anciano sabio contribuye a armonizar las
virtudes. Modelando las conductas, ayudando a comprender circunstancias
irremediables.
El corazón del hombre
puede endurecerse, puede hacerse inhumano, pero nunca dejar de ser
humano. Ningún conocimiento nos ayuda si hemos perdido la capacidad de
conmovernos con la desgracia ajena, conla mirada amistosa de otra
persona, con el canto de un pájaro, con el verdor del césped. Entonces,
si no hay esperanzas, su corazón se habrá endurecido y su vida habrá
terminado
“La gente cree que un
sabio debería hacer milagros y manifestar iluminación.Pero, el único
requisito de un sabio es que debe poseer todo lo que necesitamos. Su
prudencia.Su humildad. su tolerancia. Su ubicación. Su consejo de via
quenos oriente a distinguir los menesteres realemente importantes de los
no importantes. “
Aquellos que tenemos
abuelos damos gracias, pero también hay que tener presente, que
necesitan de nuestra caridad en lo que a la compañía se refiere. Y
también nosotros el día de mañana vamos a envejecer y también sentiremos
lo mismo.
La Sabiduría puede
definirse como: la capacidad innata o adquirida para guiar bien la vida
y hacerla felíz. El arte de conducir la vida, la prudencia Si bien puede
ser innata en el hombre, crece con la experiencia personal ( consejos de
padres a hijos). Los conocimientos no bastan , tiene que tener la
capacidad de comprender, escuchar hablar. Es un Arte de vivir con.No
debe identificarse con cultura o erudición, las cuales pueden ser
adquiridas en cursos o libros.Es un discernimiento crítico, la capacidad
de percibir la realidad y las situaciones a tal profundidad que lleva a
la persona a darle a su vida una orientación.
La vida es un gran
problema que se manifiesta en pequeños e incontables problemas.Vivir es
enfrentar y resolver esos conflictos. Sólo se adquiere la sabiduría
mediante tentativas y experiencias.
¿ Qué es la Sabiduría
de la vida ?.
El sabor de la vida
capitalizado. en consejos. que se van a relacionar con todo lo que
experimentamos como el amor, el temor, la alegría.
Siempre orientado hacia
el bien.En el anciano sabio, la caracterizamos a través de virtudes como
la Tolerancia, la Humildad,la Moderación. La Ubicación, y el respeto por
el tiempo de los jóvenes.
El estilo de integridad
desarrollado por su cultura o su civilización se convierte así en el
“patrimonio de su alma”, el sello de su paternidad moral. El Honor.
Para convertirse en un
verdadero caballero , un indio sabio, un campesino maduro comparten y
reconocen unos en otros la etapa final de la integridad.
Los niños sanos no
temerán a la vida si sus mayores tienen la integridad necesaria como
para no temer a la muerte.
Bibliografía
Consultada:
Fromm, E: El corazón
del Hombre. Bs.As. Fondo de Cultura Económica. 1992.
Guardini, R: Las Edades
de la Vida. Madrid. Cristiandad. 1977.
Schopenhauer, A. Arte
del Buen Vivir. Bs.As.Edaf. 2001.