Quien no tiene ley. El ciudadano necesita
tener una experiencia intersubjetiva, en cambio, el consumidor no
necesita al otro, ni de ninguna experiencia intersubjetiva, sólo
necesita del objeto. Se han cambiado los valores por los precios. Por lo
tanto,la diversidad en la convivencia desaparece. Y urge “aprender a
vivir juntos”. Un futuro no significa señalar un único sentido. No se
trata de un futuro utilitario, pragmático. Si fuera así, nos colocaría
en una contradicción muy fuerte. Para que haya una propuesta de futuro,
no se trata de pensar en producir más, como algunos discursos
hegemónicos y de moda proponen, sino de producir lo esencial.
Y ¿Qué es lo esencial para una sociedad?
Para que pueda ser capaz de formar buenos ciudadanos. Que proporcione a
cada hombre de qué vivir. Y que construya las razones para vivir. La
educación como una de las instancias básicas de reproducción social,
formadora de valores y de las conductas propias que esta sociedad
instituye y necesita para su perpetuación, es un instrumento al servicio
de la permanencia del orden social instituído. Pero, cada vez que se
piensa en un cambio social profundo, se señala que éste debe comenzar
necesariamente por la educación. Por ende, en toda sociedad existen
fuerzas sociales contradictorias y antagónicas que producen prácticas de
diferentes sentidos. Esta posibilidad se llama lo instituyente o fuerza
de negociación de lo instituído.
Igualdad de Posibilidades.
En
una democracia pluralista, marcando la diferencia entre Pluralidad:
que tiene que ver con sociedades donde existen sujetos diferentes y
Pluralismo que supone considerarlo valioso, no solamente admitir que
esa diferencia está entre nosotros, la vida moral colectiva abandona la
unanimidad y se instala en el diálogo. Este presupone la existencia de
diferencias, tanto en los juicios morales como en muchos otros campos de
la experiencia. En ocasiones, son los propios ciudadanos quienes, al
protestar contra injusticias flagrantes, invocan el principio
igualitarista:<<Todos los humanos son iguales>>.Pero el principio es
verdadero sólo a medias.Ya que es obvio que somos distintos y que además
soportamos graves desigualdades. Sobre todo respecto a la cultura y a
las posibilidades sociales.
Unos tienen más, saben más y viven más,
porque pueden más que otros. Y también hay otros que tienen muy poco,
viven muy poco, porque pueden muy poco.
Por ende, somos diferentes, pero se nos
debería tratar de modo que , siendo distintos, podamos llegar a
tutearnos entre nosotros. "Un poder semejante, en el Tener, en el Saber
y en el Vivir."